Historias de Amor
¿Cómo
son mis historias de amor, me preguntan? ¿Cómo son mis historias de amor,
quieren saber? Mis historias de amor, no podrían ser catalogadas como
“memorables”, en mis historias de amor no hay promesas de amor inquebrantable,
sólo pensamientos de lo que a mí me gustaría escuchar, en mis historias de amor
no hay rosas, chocolates, citas en un restaurante francés, ni caminatas
nocturnas bajo algún bulevar, en mis historias de amor sólo hay encuentros
rutinarios y costumbre. Mis historias de amor, son casi siempre, una amistad o
alianza, disfrazándose a sí misma, porque no puede canalizar todos los
sentimientos reales, porque siempre existe un miedo oculto a hacer las cosas
bien. Porque en mis historias de amor, yo suelo ser la única protagonista, me
encuentro visualizando expectativas tan grandes como el mar, mientras estoy
quemándome las plantas del pie con la arena, solitaria. Porque mis historias de
amor, más que ser reales, son realistas, en mis historias de amor, no hay
cariños, ni regalos, ni palabras bonitas; en mis historias de amor, hay
heridas, llantos, insultos y mucho dolor. Mis historias de amor, duelen; pero
me gusta imaginar, que valen la pena. En mis historias de amor, hay
sentimientos indefinidos, los cuales suelen estar más cimentados que aquellos
que ya cuentan con un concepto. Porque para ser concretos “mis historias de
amor” son sólo una, que tiene llagas y gasas sobre esta misma, es de lo que no
se huye incluso sobre un acantilado, porque me está consumiendo, o tal vez yo
la estoy consumiendo a ella ¿Cómo crees tú que son mis historias de amor?
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